La memoria y la marca: La experiencia pasada es el recuerdo del futuro.

En el proceso de recuerdo de una marca intervienen factores como el olvido y el recuerdo, los cuales no funcionan el uno sin el otro. No se puede conservar todos los pensamientos importantes en la mente consciente.

Sin memoria no es posible olvidar nada, pero sin olvido no podemos centrar nuestra atención en las decisiones que hemos de tomar.

El almacenaje de los recuerdos y la recuperación de los recuerdos son elementos virtualmente inseparables.

En el proceso de codificación de la experiencia se basa en la transferencia de lo que vemos, oímos, olemos, gustamos, tocamos, pensamos y sentimos.

La forma en la que se codifique una experiencia determina si este será recordada con posterioridad. La intención de recuerdo no asegura el éxito, ya que para que el recuerdo pase a la memoria a largo plazo debe de ser codificado minuciosamente. Para ello debemos salirnos de los patrones normales y generar experiencias o acciones con contrastes que creen un patrón nuevo en la mente.

Una de las teorías sobre la codificación sugiere que analizamos los estímulos en muchos niveles diferentes. En los niveles superficiales se observan las características físicas o sensoriales. Si se procesa un estímulo en un nivel superficial el recuerdo no durará mucho sin embargo si se procesa profundamente entonces durará más tiempo y será recordado con una mayor facilidad.

Los recuerdos son reforzados cuando se unen con otros, nuevos o ya existentes, sobre experiencias.

El cerebro utiliza diferentes tipos de procesos de recuperación y los 5 sentidos juegan un papel importante en ello. La mente reacciona ante situaciones como ver una imagen, reconocer un olor, .. la cual asocia a un recuerdo y recrea la experiencia vivida. Esta recuperación asociativa se produce de forma involuntaria cuando un estímulo activa un recuerdo asociado.

Los estímulos sensoriales desempeñan un papel muy importante en la recuperación de los recuerdos.

La memoria ofrece la posibilidad de crear experiencias duraderas y memorables con la marca. El recuerdo positivo de una experiencia pasada puede mejorar la experiencia de consumo actual de una persona, experiencia que, a su vez, se convierte en un recuerdo futuro.