¿Quieres sentir el vino igual que un enólogo? … Deseo concedido .

La simbiosis entre Neurologyca y Nesplora ya ha dado uno de los primeros frutos prometidos gracias a la aplicación del neuromarketing.

Javier Luxor realizando la cata sensitiva

La nueva herramienta desarrollada a través de i+D, llamada ” Cata Sensitiva”permite sugestionar a la mente para educarla en las esencias y especias que componen el vino.

De esto modo se consigue que el cliente valore el vino desde una perspectiva novedosa, diferente, única y crear un vínculo especial entre el vino y el cliente. El deseo de saber catar como un experto, ya está al alcance de todos.

El proyecto se basa en las premisas del marketing experiencial y la relación cerebro-realidad. La educación del paladar a través de la mente.

La realidad es lo que percibimos, y la sugestión es de sobre conocido que afecta enormemente a la percepción de la realidad.

Las experiencias enoturísticas están asociadas a un gran placer. Si a la gente le gusta el vino les gusta probarlo y les gustará también entenderlo, aunque no todos sean buenos catadores.

Por lo tanto ” Cata Sensitiva”  ofrece, gracias al neuromarketing y la realidad virtual, una nueva experiencia de contraste y generadora de memoria.

Se aporta aprendizaje, valor y placer. Se sugestiona a los clientes para envolverlos en un momento increíble aderezado con los 5 sentidos que los enmarque en el mundo del vino tan atractivo para ellos generando a su vez una nueva experiencia que les lleve a recordar ese momento asociando emociones positivas tanto a la marca como a la empresa que les aporta la vivencia.

La ” Cata Sensitiva” desarrollado por Neurologyca y Nesplora, permite captar las esencias del vino sin necesidad de tener conocimiento previo sobre él.

Sugestiona los sentidos del olor el olfato, la visión y el gusto para que la mente reconozca los descriptores o esencias que componen el caldo. Gracias a los estudios de comportamiento y la mejor tecnología, se ha desarrollado única herramienta en el mundo que hace que cualquier persona sea capaz de aprender y no olvidar las características de un vino.

Los sabores, los olores, los colores, no existen, si las neuronas no los registran. El conocimiento que tenemos del mundo depende del cerebro, que filtra la información que recibe, la procesa y la hace consciente, a su modo”, explica el psicobiólogo Ignacio Morgado.

A partir de ahora todos ,ya no solo podremos saborear el vino, sino también disfrutar de ello como si fuéramos enólogos profesionales.